Historia
La
historia del municipio discurre paralela a la de las tierras del
Ribeiro. Fue escenario de las Guerras Irmandiñas y de las
disputas entre diversas casas señoriales como la de los condes
de Lemos, Monterrei o Ribadavia, y monasterios como los de Celanova,
Melón o Oseira. En el
Antiguo Régimen estaba dividido entre jurisdicciones dependientes
de estos monasterios: las jurisdicciones señoriales de Ribadavia
y la de Veiga y Carballeda, bajo el dominio del conde de Ribadavia,
y el couto redondo de Beiro, responsabilidad del monasterio compostelano
de San Martiño Pinario. En 1820 nació el municipio
de Carballeda, que tuvo la efímera vida del régimen
constitucional durante el trienio liberal, hasta 1823. Restaurada
la Constitución en 1835, las parroquias que integran el actual
municipio fueron repartidas entre los de Beade y Ribadavia. Esta
situación cambió en 1858 al segregarse una serie de
parroquias de Ribadavia que materializan la primeira configuración
del municipio de Carballeda, nuevamente ampliado en 1861 y 1864
en prejuicio del de Beade. Jurídicamente, desde 1820 ha dependido
siempre de Ribadavia.
Geografía Humana
La evolución demográfica del ayuntamiento
de Carballeda de Avia a lo largo de los últimos 110 años
fue claramente negativa (en 1887 contaba con una población que duplicaba
a la de 1996). Desde aquella primera fecha se sucedieron etapas
alternas de crecimiento y retroceso demográfico en función,
principalmente, de la incidencia de la emigración y de una dinámica
natural ya negativa. De 1887 a 1910 la población crecio a
un ritmo medio del 0,49% anual, pero este incremento no duró
mucho tiempo al perder población en la década de 1910 en un 0,4%
de media cada año. Sin embargo, en los años veinte
y treinta el crecemiento fue continuado; cada año sumó
un 0,31% y alcanzó en 1940 el máximo contingente de población
del s XX, debido a la ruptura de la tendencia emigratoria que provocaran
en la década anterior la crisis económica mundial y la Guerra Civil.
Los años posteriores volvieron a ser de recesión poblacional,
pues perdió hasta 1970 una media del 1,02% anual. Después
de una circunstancial recuperación en los años setenta (1,2%
de crecimiento anual medio) las pérdidas demográficas
pasaron de ser moderadas a muy fuertes (-2.45% de media cada año),
especialmente durante los años ochenta. El resultado de esta
evolución es una población muy avejentada, donde los menores de
20 años representan solo el 15,9% de la población, frente
a los mayores de 64 anos que constituyen el 30,58%. La distribución
por sexos muestra un cierto desequilibrio a favor de las mujeres,
que constituyen el 52,06% de la población.
Geografía económica
Carballeda de Avia es un municipio
esencialmente agropecuario, como refleja el hecho de que en este
sector de actividad trabaja el 47,9% de la población ocupada (1996).
La superficie cultivada se extiende por el 15,2% del territorio
municipal. Los principales cultivos son el maiz y el viñedo,
que abarcan el 43,82% y el 30,76%, respectivamente, de la superficie
cultivada, y la patata que ocupa un puesto bastante modesto (6,6
% de las tierras de labor). A los pastos se les dedica un espacio
reducido (solo un 4,1% de la superficie), hecho que refleja la poca importancia
otorgada a la ganaderia: la cuadra bovina suma solo 136 vacas (1997),
predominantemente con orientación cárnica. Mayor importantacia
poseen las granjas avícolas, afiliadas en gran parte a la
cooperativa COREN. La industria da trabajo a un modesto porcentaje
de la mano de obra (17,3% [1996]), ya que solo existen pequeños
talleres de escasa repercusión fuera del ámbito local.
La construcción emplea el 14,8% de la población ocupada
(1996), que encuentra trabajo en la actividad del sector en O Carballiño
e en Ribadavia. Destacan también ciertas actividades industriales
derivadas del sector del granito muy abundante en todo el municipio.
El sector terciario es la segunda fuente de empleo, pues acoje el
20% de los trabajadores (1996), a pesar del limitado equipamiento
comercial y de servicios del municipio; sin embargo, la mayor parte
de los integrantes del sector trabajan en las cabeceras comarcales
más cercanas.